miércoles, 6 de mayo de 2009

Vindicación de la Metafísica

En su momento escribí una anotación en donde se reseñaba una distinción hecha por Maturana entre el teorizar filosófico y el científico y como lo primero se hacía pivotando sobre conceptos trascendentes mientras que en lo segundo siempre había una apertura absoluta hacia la empiria.

Aún aceptando aquella distinción traté de argumentar que la empresa metafísica seguiría siendo un ejercicio especulativo irrenunciable para el ser humano.

Hoy trataré de demostrar que, en puridad, tal distinción no existe, no es real, que cualquier teoría, incluidas las científicas, pivota siempre sobre un núcleo metafísico.

Para entender esto primeramente hay entender que siempre existen dos dimensiones en las teorías científicas:

En la dimensión imaginativa, la gravitación de Newton [por ejemplo] es una visión del mundo como un espacio euclídeo vacío, poblado de partículas que se ejercen fuerzas a distancia. Pero desde un punto de vista pragmático (es decir, en la dimensión operativa) la gravitación de Newton es un procedimiento para calcular las trayectorias de los planetas, el movimiento de los engranajes o el resultado de los choques.

Sólo esta dimensión operativa está sujeta a verificación (o mejor, dicho, a falsación). Sin embargo, podría haber otras teorías, totalmente diferentes en la dimensión imaginativa, que dieran predicciones indistinguibles. En estas condiciones, el científico opta por la teoría que le resulta preferible por criterios de simplicidad o belleza, o por simple conservadurismo (¿por qué adoptar una teoría que no aporta nada nuevo en la práctica?).

Así, cuando Newton creó su teoría gravitacional lo hizo haciendo uso de conceptos metafísicos, nociones trascendentales como el de fuerza.

Feynman lo explica sin ambages en Seis piezas fáciles, pág.142:

Todo lo que hemos hecho es descubrir cómo se mueve la Tierra alrededor del Sol, pero no hemos dicho qué la hace moverse. Newton no hizo hipótesis sobre esto; se contentó con encontrar qué hacía sin entrar en su mecanismo. Nadie ha proporcionado desde entonces ningún mecanismo. Es característico de las leyes que tengan este carácter abstracto. (...) del mismo modo las grandes leyes de la mecánica son leyes matemáticas cuantitativas paras las que no se dispone de ningún mecanismo. ¿Por qué podemos utilizar las matemáticas para describir la naturaleza sin un mecanismo subyacente? Nadie lo sabe.(...)NO se ha concebido nunca ningún mecanismo que explique la gravedad sin predecir también algún otro fenómeno que no existe

La grandeza de Newton provino de que fue capaz de inventar una estructura matemática -el cálculo infinitesimal- que hizo posible que desde su conceptuación metafísica se alumbrase una dimensión operativa, esta sí, empíricamente verificable en sus postulados o juicios.

Hasta que la progresión empírica se hizo insostenible y tuvo que aparecer Einstein con una teoría similar en su dimensión operativa pero radicalmente distinta en la conceptual, en la imaginativa, donde el concepto metafísico/ficticio/mitológico de fuerza se convierte en algo innecesario al explicarse la gravedad en términos geométricos como una deformación del espacio-tiempo.

Tal distinción de dimensiones puede sorprender y molestar al falsacionista estricto y esto es porque, en opinión de Lakatos, es un falsacionista ingenuo.

En la terminología de este epistemólogo, las dimensiones imaginativas y operativas se convierten en un núcleo firme de hipótesis irrefutables por convención y en un cinturón protector de hipótesis auxiliares y métodos que constituyen una heurística positiva.

A la conjunción de ambas dimensiones (núcleo y cinturón) se le llama programa de investigación que consistirá en una un conjunto de reglas metodológicas, heurístico positivas unas y heurístico negativas otras, que nos definen cuales son los senderos a seguir y cuales los problemas a evitar para la elaboración de nuevas teorías.

Lo habido en la dimensión imaginativa, el núcleo metafísico, está exento de refutabilidad y en caso de que la teoría falle en sus predicciones entonces una serie de hipótesis ad hoc serán incrustadas en ella para paliar tal fallo por lo que de este modo una teoría será refutada exclusivamente cuando una segunda teoría o programa de investigación explique tanto como la primera así como, además de explicar, prediga incluso más.

Lakatos lo enuncia así:

Para el falsacionista sofisticado una teoría científica T es falsificada si y sólo si otra teoría T" ha sido propuesta con las siguientes características: 1) T' tiene un exceso de contenido empírico sobre T: es decir, predice hechos nuevos, o sea, hechos improbables a la luz de, o prohibidos por T; 2) T' explica el éxito previo de T, es decir, todo el contenido irrefutado de T es incluido (dentro de los límites de errores de observación) en el contenido de T'; y 3) algo del exceso de contenido de T' es corroborado.

En ese sentido acertaba Kuhn con su concepto de cambio de paradigma -o núcleo metafísico-, en el sentido en que la ciencia puede entenderse como un constante cambio de estos pero un cambio no en el sentido de golpe de estado sino en el sentido en que no siempre puedes estar seguro de que los datos empíricos o presiones selectivas simplemente estén pidiendo a la teoría/paradigma para que mute/añada hipótesis ad hoc, sin que por ello cambie el paradigma/desaparezca la especie, -como le sucedió a la teoría gravitacional de Newton con el perihelio de Mercurio-; o bien se necesite directamente encontrar otra especie/teoría más adaptativa al entorno -como le sucedió a la teoría gravitacional de Newton con el experimento de Michelson/Morley-; mas, contra antikhunianas interpretaciones de corte relativista, desde esta analogía se ve que no hay una diferencia inconmensurable entre las especies/teorías pues básicamente han aparecido/evolucionado en el mismo entorno, que tengan diferente genotipo no implica que no tengan un fenotipo de similares resultados.

De todo lo dicho hasta aquí no se ha deducir que una teoría científica es arbitraria en su operar pero sí que hace siempre un uso previo de una metafísica incuestionable en la medida en que esté viva la teoría, una metafísica con un conjunto de postulados ontológicos que (seguramente) con el paso del tiempo variarán porque la teoría que los alojaba tuvo que dar paso a otra.

Visto así, no es que la ciencia con su enfatización de la vertiente empírica haya logrado desterrar cualquier concepto etéreo de imposible encarnación empírica, no es que haya logrado desterrar la metafísica del pensamiento moderno racional sino que las proposiciones de ésta, como decía Hofstdater de las proposiciones indecibles en la matemática, permean la ciencia del mismo modo que

Las hebras de cartílago que cruzan en todas las direcciones un filete, tan densamente que no es posible eliminarlas con el cuchillo sin destrozar por completo el filete.

Y es que el hecho de que la Metafísica nos sea indigerible, no da pie a que la obviemos.

22 comentarios:

Sierra dijo...

¿Puedo pedir una definición sistemática de "metafísica"? En relación con el otro artículo, empieza a parecerme que se entiende la metafísica como... hmmm... una especie de estructura supra-científica de caracter imaginario, aunque con pretenciones de racionalidad en cuanto se pretende relacionarla, después, con una teoría científica falseable. Digamos, parece que se entiende metafísica como una imaginación que pretendemos imprimir sobre la realidad mediante postulados pragmáticos, operativos, que más bien acomodan la realidad a una visión preconcebida; en lugar de entenderla como una ciencia (no de las particulares, evidentemente, sino —ya se sabe— ciencia del ente en cuanto ente, en abstracto).

Por cierto, este artículo me ha recordado un hecho interesante. Hay, ya en la metafísica escolástica, una pre enunciación del principio de conservación de la materia, cuando hablan los medievales de la "cantidad", un accidente que la meteria no pierne nunca, conservándolo a través de los cambios substanciales. Es decir, siempre hay la misma materia (o, en sentido estricto, el mismo "cuerpo"). O sea, ¿hay ya en especulaciones puramente metafísicas conclusiones que después demostraría la ciencia pragmática?

Héctor Meda dijo...

En el sentido que le da Lakatos -sospecho que- se refiere a aquello que no pertenece a lo observable pero de donde se infieren proposiciones observables; no obstante, Lakatos dice explicítamente que el núcleo metafísico esta a salvo de cualquier refutación sea empírica, sea lógica porque no le afecta el modus tollens.

Personalmente, suelo entender la metafísica como ontología/teología y por tanto el estudio de lo que es en tanto que es y existe como sub-stantia de los fenómenos.

Sierra dijo...

Entonces, nueva puntualización, ¿cabe la metafísica como una ciencia, en cuanto conocimiento cierto de las causas últimas de su objeto formal? Según Lakakos, evidentemente, no; así que es una pregunta personal.

José Luis Ferreira dijo...

Supongo que todo es cuestión de definición. A los elementos primitivos de una teoría yo no los llamaría entes metafísicos. Ne veo que tengan nada que ver con los conceptos de la metafísica de toda la vida. Una geometría, un punto al que se le asigna una masa, una partícula que cumple una ecuación de onda, una fuerza que acelera una masa, ... son objetos perfectamente bien definidos, aunque no estén explicados y aunque puedan cambiarse por otras definiciones en el futuro. No tienen nada que ver con los conceptos imposibles de definir que llenan los libros de metafísica.

Sierra dijo...

"... son objetos perfectamente bien definidos, aunque no estén explicados y aunque puedan cambiarse por otras definiciones en el futuro." Digamos que la metafísica clásica deja algunos conceptos sin definir, como "ser", visto que no pertenece a ningún género ni especie (con lo que es imposible comenzar una definición lógica); pero los explica todos. Ser, sin ir más lejos, como acto primero el ente en cuanto ente; que quizá parezca oscuro, pero arroja luz sobre todas las cosas.

Una ciencia que no explica y que puede cambiar sus definiciones de la noche a la mañana me parece, en cambio, poco seria. E inútil, lo que es peor.

José Luis Ferreira dijo...

Sierra:

"Ser, sin ir más lejos, como acto primero el ente en cuanto ente"

No tengo ni idea de lo que significa lo anterior. Estamos otra vez ante "la cosa en sí", que no dice más que "la cosa". No explica nada, es como mover mucho los brazos para intentar una explicación.

La ciencia seria es la que avanza, cambiando las definiciones y las hipótesis a medida que obtiene más evidencias. La inútil es la que no hace esto. Inútiles son la astrología, la homeopatía,..., que están igual que hace cientos de años. A la metafísica le pasa lo mismo.

Héctor Meda dijo...

Sierra,

Hay que distinguir que una cosa es una ontología completa en donde queden claramente definida la naturaleza de las entidades existentes y otra cosa es son los postulados ontológicos de la ciencia en donde no hace falta definir de forma rigurosa todo lo real sino lo relevante para lo que hay que explicar.

Lo explica Feynman en la cita que le saco del post:

Todo lo que hemos hecho es descubrir cómo se mueve la Tierra alrededor del Sol, pero no hemos dicho qué la hace moverse.Newton no hizo hipótesis sobre esto; se contentó con encontrar qué hacía sin entrar en su mecanismo.

En ese sentido el tema de las causas finales surgirá en el núcleo metafísico de una teoría cuando sea capaz de incrementar la capacidad predictiva de ésta.

En ese sentido el principio antrópico es un tímido ejemplo de esto.

Este tema y su inclusión en la ciencia lo traté en otra anotación de una forma más extensa.

Respecto a tu pregunta personal:

Personalmente (aunque yo voy y vengo, cuidado) yo creo que grosso modo el Tao que se puede nombrar no es el auténtico Tao y que conceptos como causa, determinismo, etc son y me autocito de un post que te recomiendo ;-) porque creo que lo "explico", esquemas cognitivos innatos que nos naturalizan el entorno de forma que lo natural en lo real existe en virtud de nuestra cognoscibilidad.

Bueno tal vez este post igual aclare mejor el valor que doy a nuestros conceptos mentales, tan irrenunciables como inútiles respecto a lo ontológico.

José Luis,


Humm, yo no diría tanto que ahora los conceptos están bien definidos sino que su correlación sí que está perfectamente estructurada, al punto de que es matematizable y por tanto mesurable.

El problema de los griegos es que hacían propoisiciones ontológicas sin intenciones de, matemáticas mediante, alumbrar una dimensión operativa a aquellas divagaciones luego no había freno posible para que lo imaginado se convirtiera en estéril fantasía.

Pero pensemos que para un contemporáneo de Newton tan metafísico sonaría el concepto de entelequia como de espacio y tiempo unidos con capacidad, además, de deformarse por la materia.

Si hoy no esbozamos una sonrisa irónica con lo último y sí con lo primero es porque, entre otras cosas pero principalmente, existe la geometría de Riemann.

José Luis Ferreira dijo...

Héctor:

Supongo que dependerá de lo que esperabas de la definición. Para lo que hace en su modelo, el concepto de fuerza está perfectamente definido: es lo que causa una aceleración a una masa. Claro que tampoco sabemos lo es masa ni aceleración (la segunda derivada del espacio respecto del tiempo. a ver qué es eso en sí y para sí).

Pero la relación F=m.a está perfectamente bien definida y podemos medir cada uno de los elementos de la ecuación y, además, nos permite llegar con perfecta precisión a la luna.

No hace falta ninguna metafísica para nada de lo anterior, sólo buena física.

Héctor Meda dijo...

José Luis,

Si yo aplico las fórmulas newtonianas y punto para llegar a la luna entonces claro que no hace falta ninguna metafísica porque, por definición, estamos haciendo un uso pragmático u operativo de la teoría pero si pregunto qué hay en el universo, si, por ejemplo, las manzanas caen al suelo por el empuje de unas ángeles entonces, con la teoría newtoniana en la mano, diré que el universo es un espacio euclídeo vacío, poblado de partículas que se ejercen fuerzas a distancia y qué esa es la razón de por qué caen las manzanas.

Ahora bien, como demostró Einstein, esa visión conceptual del universo, esa visión que nos dice qué hay en él, es totalmente falsa.

Por cierto, lo de en sí y para sí lo decía nomás, creo, que Hegel pero afortunadamente este señor no agota el pensamiento metafísico, no digamos filosófico; tan absurdo sería creer que no hay lugar para la metafísica hoy en día después de aquel ¿esperpento? como decir que no hay lugar para el positivismo hoy en día después de (un refutado por Russell) Frege.

José Luis Ferreira dijo...

Si tienes una hipótesis testable acerca de cómo explicar la fuerza de gravedad, estás en el terreno de la física, si tienes una no testable, estás especulando (no sé si filosofando o metafisiqueando). Yo no llamaría metafísica a la hipótesis de la deformación de la geometría del espacio-tiempo en presencia de una masa. Sí se podría llamar metafísica a las distintas interpretaciones no testables de la mecánica cuántica.

Héctor Meda dijo...

Es que lo que precisamente se defiende aquí, con Lakatos, es que no todos los elementos de una teoría científica son directamente testables sino que existe un núcleo duro que esencialmente lo consituye una heurística que se encarga de prohibir ciertos hechos y se asume irrefutable (...) [de forma que] la heurística positiva puede formularse como un principio metafísico relativo a consideraciones creativas que no tienen por qué estar basadas en hechos.

Como ejemplo, Lakatos muestra que el programa newtoniano se resume en:

Esencialmente, los planetas son superficies gravitatorias en rotación que tienen una forma aproximadamente esférica
, es decir, un principio metafísico que (...) ha propiciado la heurística positiva del programa
Cuando se creer lo contrario es está en un falsacionismo ingenuo.

La cuántica es un caso muy especial y muy relevante pero en esencia idéntico salvo que no existe un consenso para lo habido dimensión imaginativa.

RDC dijo...

Vaya, vaya; volvemos con el problema de la metafísica jejej

josé Luís dice que la metafísica trata de los conceptos imposibles de definir. Esto no es cierto, al menos para la mayoría de filósofos; por ejemplo Descartes, que define el Yo como la cosa que piensa, o Spinoza cuando define substancia: aquello cuya esencia implica la existencia; o miremos qué hacemos si queremos definir el 'ser': sucede lo mismo que al definir la experiencia, puesto que uno acaba definiendo la experiencia partiendo de la experiencia; o sea diciendo: una experiencia es una experiencia. Cierto que a veces esta pura tautología se camufla arengando: una experiencia es lo que yo percibo con mis sentidos. Y ciertamente con el 'ser' tb se puede hacer eso, almenos así lo hace Aristóteles cuando dice: el ser es la esencia que percibo de una subtancia que he captado empíricametne cuando la comprendo intelectualmente o sea, aplicando los principios de identidad y no contradicción.

Por otro lado, ya que José Luís está tan convencido que una medida empírica, un dato, nos da de por sí una explicación verdadera de la vida cabría decirle que cualquier idea cosmológica es estrictamente metafísica. O sea, el Big Bang es una Teoría estrictamente metafísica. Esto lo explica muy bien Kant en su crítica de la razón pura -Libro II "Las inferencias dialécticas de la razón pura"-. Y es que, ciertamente, tenemos datos empíricos que infieren, de forma indirecta, la idea del Big bang como origen del Cósmos, Sin embargo nos resulta imposible corroborar directamente si esa explosión fue o no el origen de todo ¿O me equivoco?

Después de leer a muchos y reflexionar sobre ello un poco a mi me parece que a partir del positivismo de principios del s.XX (en especial el círculo de Vienna) se critica a la metafísica sin saber qué es la metafísica.

Hay que reconocer en Kant que, si bien él fue el artífice de que la metafísica se fuera al carajo al 'demostrar' en su crítica que la metafísica no es una ciencia fenoménica, al menos tenia muy claro en qué consistía la metafísica.

Pero bueno, como nadie tiene la razón última y todo el mundo es libre de pensar lo que quiera, ser riguroso en estos temas, al menos pretenderlo, no sirve de nada.

En fin, yo soy más 'radical' que hector en estos temas: la metafísica es la ciecnia primera. La física no es más que una aplicación de ésta... una ciencia secundaria.

Saludos.

Vergónides de Coock dijo...

Claro la metafísica es fundamenteal sino de qué carajo estamos hablando, pero más fundamental aún es la ontología. No era necesario escribir tanto, podrías haberlo hecho más conciso. Suerte.
PD: En la sencillez está el gusto.

José Luis Ferreira dijo...

Todos los científicos han hecho su trabajo sin necesidad de la metafísica, son algunos filósofos los que quieren meter sus conceptos en la física. Si quieren llamar metafísica a ciertos modelos de la física, adelante, pero nunca han servido para nada.

Creo que hace rato que estamos de acuerdo en que la ciencia no presume tener explicaciones verdaderas al 100% de seguridad, ni pretende que todas sus teorías sean "directamente" comprobables empíricamente, pueden serlo "indirectamente". Eso no es necesario llamarlo metafísica. Newton sospechaba que los planetas eran como definía por buenas razones empíricas.

Para definir al yo o ser pensante no hace falta metafísica. Y todavía no se lo que es EL ser. En otro blog (sursum corda!) se me planteó que el ser estaba bien definido y que su incremento era bueno (en un sentido moral objetivo o algo así). A continuación resultó que el virus del sida era un ser y que su réplica era buena para él, curiosamente ya no lo era objetivamente.

Sé que no estáis diciendo esto, pero lo que me temo es que cualquier cosa que hagáis con el ser estará tan mal traída como el caso anterior.

Si queréis demostrar que la metafísica sirve para algo, construid algo interesante con la metafísica. Interesante para conocer y explicar la realidad, no para hacer arte con la palabra.

Sierra dijo...

Señor Ferreira:

No quiero iniciar un debate en un blog que no es ni suyo ni mío, pero me asombra su cerrazón. Cómo usted bien dice, no tiene idea de lo que significa el concepto que le di. Ello no es motivo para alarmarse: si Héctor comenzara a hablarme de cuántica, no entendería un carajo, más allá del asunto con el gato. Pero ello no convierte la física cuántica en brujería que haya que desterrar. Que usted no entienda el concepto no es culpa del concepto, porque este es perfectamente inteligible; es suya, que no lo ha estudiado. Personalmente, prefiero no tachar de inútil lo que no entiendo. Ahora bien, quiero dejar explícito que NO le estoy atacando, ni tratando de ignorante: visto el enorme caudal de conocimiento disponible, es natural que cada uno estudie aquello que conviene más a su propia naturaleza. Lo que sí me gustaría, es pedirle que no meta a Aristóteles sin más en el saco de los imbéciles y los engañabobos, al menos no a priori.

La metafísica, por lo demás, no es ni de lejos una ciencia que haya permanecido incambiada desde que se inventó: ahí tiene usted a Heidegger.


Héctor: paso a leer los artículos que me recomienda, aunque con el presentimiento de que mi inteligencia está por ser superada. Mientras tanto, me doy por satisfecho con la respuesta que ya me ha dado, me parece muy redondita.

Héctor Meda dijo...

Trataré de responderos a todos (espero que no me haya olvidado de nadie)

RDC,

Yo no creo que la metafísica pueda ser una ciencia aislada por las mismas razones argüidas por Kant.

Lo que yo creo es que puede formularse ontologías si estas tienen una encarnación matemática y por tanto empíricamente testable.

Basurero Usurero,

Bueno, como decía Pascal, no he tenido suficiente tiempo para escribir una carta más corta.

José Luis,

No se trata de disociar la filosofía de la ciencia sino mostrar como aquella puede colaborar con esta.

Lo que yo digo, con Lakatos, es que en una teoría científica existirán hipótesis no testables ni directa, ni indirectamente y sino pensemos que el concepto de espacio euclideo y absoluto estuvo vigente durante al menos tres siglos en la ciencia ¿cómo es que esa proposición ontológica estuvo vigente tanto tiempo si en una teoría científica todas las proposiciones están ancladas en el reino de la empiria?

Simple, porque esto último no es verdad.

Que Newton aún equivocándose tuviera razones empíricas para sostener lo que sostuvo sobre los planetas es decir algo contradictorio ¿cómo se puede sostener con razones empíricas algo falso? Lo que sucede es que la conceptuación o visión ontológica de Newton es igual de infalsable como la de cualquier metafísica por lo que la existencia de sus entidades ontológicas es igual de indemostrable (y a la postre falsa) de la de cualquier metafísica pero (y me autocito)
su correlación sí que está perfectamente estructurada, al punto de que es matematizable y por tanto mesurable, lo cuál convierte la visión metafísica de Newton, al alumbrar una dimensión operativa, en ciencia, en ciencia natural.

Lo que digo, insisto, es que siempre hay un núcleo de proposiciones infalsable dentro de una teoría científica y, también, por descontado, lo dicho a RDC, que la metafísica no pueda ser una ciencia sino que forma parte de la ciencia, de las teorías científicas.

En ese sentido, preguntarse por el Ser o disquisiciones similares será, sí, hacer metafísica pero no en el seno de una teoría científica, no, por tanto, con miras a que de esta metafísica emergan proposiciones empíricamente manejables y no, en definitiva, será el tipo de metafísica vindicada en este post.

Digamos que es como si yo defendiera la grata compañía de los perros y tu me dijeras que las serpientes son venenosas e insoportables y tienen en común con los perros la etiqueta de animal por lo que la crítica hecha a estos réptiles es extensible a
los canes.

De lo dicho hasta aquí se deduce que cuando nos pides demostrar que la metafísica sirve para algo te remito a lo metafísico habido en todas las teorías científicas y cuando nos instas construid algo interesante con la metafísica te respondo que el hecho de que formen parte del núcleo de todas las teorías científicas es una elocuente muestra de su carácter constructivo.

En última instancia, si sólo sirve para hacer arte con la palabra ya es una buena razón, yo diría que la mejor, para su vindicación.

Sierra,

No quiero engañarte: no soy experto en nada, mucho menos en cuántica pero intento, eso si, que mis opiniones estén fundamentadas en autoridades competentes (lo cuál me hace excesivamente citador), también, para paliar (o empeorarlo) mi carácter diletante busco mezclar temas y proponer visiones más de conjunto, que es lo que yo busco, aunque esto último entraría dentro de lo ideal, no sé si de lo conseguido.

Dices:
mi inteligencia está por ser superada.

Supongo que quieres decir cultura XDD No te engañes, me gusta al menos ser honesto, no controlo, por ejemplo, ni la infinitésima parte de lo que tú controlas las teorías filosóficas de Aristóteles o Tomás de Aquino, que son por el momento los que has citado pero, bueno, por eso tengo abiertos los comentarios, ¿no?

Saludos a todos

Sierra dijo...

Eso se debe, secillamente, a que Aristóteles es más fácil de citar que, pongamos Wittgenstein. No me atrevería, tampoco, citar a Heidegger: son pensadores que requieren una masa crítica de lecturas mucho mayor. Yo, como más cómodo me siento, es citando a Homero (Simpson o griego), a Proust o a algún tragediógrafo. Pero no vienen a cuento cuando se habla de ciencias duras, sino cuando se habla de personas. Mi objeto científico son, de hecho, las personas.

Por otra parte, está la cuestión de la utilidad de la metafísica.

En primer lugar, habría que señalar la inmensa utilidad que tuvo para comprender el mundo mientras no vino Newton a explicar algunas cosas.

En cuanto a su utilidad hoy, creo que conviene añadir a su argumento, el factor humano de la metafísica. Una ecuasión es una cosa muy bonita, pero no dice lo que algo es. El qué es ser algo es una pregunta que no pueden responder las ciencias duras, porque responde a un orden lógico no empírico. No puede uno hacer un experimento para demostrar qué es algo, solo para comprobar ciertas propiedades que posea.

Por otra parte, la metafísica sí es falseable. Creo que una de las cosas más maravillosas de la metafísica aquina es, de hecho, cómo se ha acomodado tan cómodamente a la ciencia más moderna. Ni Darwin ni Einstein han dicho nada que no pudiera ser concebido desde la metafísica clásica, y —como ya he dicho— el concepto de "cantidad" es una perfecta prefiguración de la ley de conservación de la materia.

Otras conclusiones metafísicas, en cambio, sí han sido perfectamente falseadas. Para Aristóteles, por ejemplo, el hombre representaba, en la reproducción, el principio de acto, y la mujer el de potencia. Pero ello no es, como las feministas ignorantes quieren creer, prueba del machismo griego, sino resultado de datos falsos que poseía Aristóteles, pues en la medicina griega, el esperma daba a los hijos los huesos y los nervios, mientras que el fluido menstrual daba la carne y la sangre. Algo similar ocurre con muchas conclusiones "metafísicas" de Schopenhauer, que hoy parecen ridículas porque han sido totalmente falseadas por los datos empíricos que hoy poseemos.

Por otra parte, la definición de "ser" que da Aquino también podría ser falseada por una ciencia dura. La cuántica y el principio de incertidumbre de Heissemberg, me parece, estñan más cerca que nunca de hacerlo.

Si la física —principalmente— no ha falseado a Aquino (no por completo, al menos) hasta ahora, me parece que ello es fruto no de que no sea un pensamiento conectado con la realidad, pues si algo he aprendido es que lo es en sentido profundo y muy real, sino porque sus conclusiones son fruto de la lógica más estricta y dura, y de las observaciones de la realidad más seguras.

Me gustaría dar un solo ejemplo. Aquino concluye la existencia de Dios a partir de la observación de la realidad, que —en su ideología— es un efecto del mismo Dios. A través de un efecto podemos conocer, parcialmente, la causa: Aquino elabora las cinco vías para demostrar la existencia de esa causa. Sin embargo, Dios representa, de cierto modo, una suspensión de las leyes lógicas y metafísicas que Aquino ha postulado, hasta entonces, para todo el mundo. El Dios de Aquino es una singularidad.

¿Y a qué explicación ha llegado la física moderna para el origen del universo? Oh, hay todas estas leyes físicas muy monas, pero cuando se trata del origen, «pues bien» dicen, «estaba toda la materia y el espacio y el tiempo concentrados en algo así como un huevo de Avestrús cósmica, que explotó. De ese huevo no podemos saber nada, porque en él las leyes físicas del mundo, que nos permiten postular que existió, se suspenden, por lo que nada podemos saber de él. A eso se le llama, atención, "singularidad".

Ahora díganme que la metafísica no ha hecho más que especular sobre fantasías.

Por otra parte, la otra dimensión "útil" de la metafísica aristotélico-tomista es que permite formular una moral. De hecho, el interés de Aquino es pasar de la metafísica a la moral, claro. Esa ley moral podrá criticarse todo lo que quiera, pero la metafísica logró algo que hasta hoy la ciencia ha sido incapaz de darle a la gente: un sentido para el mundo.

Héctor Meda dijo...

Sierra,

A mi lo que más me encanta es la literatura pero yo no lo reduciría/analogaría con la ciencia aunque tal vez aquí nos pierdan más las definiciones que el fondo; ese es, en cualquier caso, otro tema que te lo debo para otra ocasión.

Quédate con la idea, no obstante, de que yo también adoro a un Proust o a un Homero, al fin y al cabo el número de mi nick no es casual.

En cuanto a que la metafísica sí es falseable, en concreto, la de Aristóteles o la de Aquino; mi lectura apresurada de ambos autores me impide ser categórico al respecto pero en principio apuesto a que seguro que, como pasa con las teorías científicas actuales, tendrán un núcleo de proposiciones no testables y un cinturón de juicios que sí lo serán; y digo que tendrán dicho núcleo porque en mi opinión no hay forma de demostrar la validez objetiva de ninguna proposición ontológica porque (entre otras razones) nuestra particular estructura cognitiva hace que lo que nosotros denominamos proposiciones sobre o incluso evidencias de la realidad tienen un carácter exclusivamente intersubjetivo, es decir, común a todos aquellos seres que comparten la misma estructura neurobiológica lo cual nos obliga parentizar la objetividad de nuestras afirmaciones sobre lo real en cuanto real.

Sierra dijo...

Ese núcleo lo reconoce explícitamente Aristóteles (1006a 5): es el principio de no contradicción. Ahora también me toca a mí citar un artículo mío al respecto. En este principio se basa toda cavilación, científica, metafísica, lo que sea: racional. Más allá se encuentra el absurdo.

En cuanto a la literatura, un artículo al respecto sería estupendo. No digo que sea ciencia, pues no comporta un conocimiento cierto; sin embargo, creo que contiene las bases de un conocimiento, a su modo, científico; lo que demuestra que es posible una ciencia humana seria, no como la psicología y esas yerbas infectas.

Cuídese.

Héctor Meda dijo...

Sierra ya tenía leído tu artículo lo cuál no me ha impedido releerlo otra vez ;-)

Respecto a los artículos sobre literatura y sobre el conocimiento supracientífico, haberlos, haylos pero me doy cuenta que te he estado abrumando estos días a base de enlaces así que lo dejo a tu cuenta ;-)

¡Ah! y por favor, tuteame o borro tus comentarios ;-)

José Luis Ferreira dijo...

"Ni Darwin ni Einstein han dicho nada que no pueda ser concebido desde la metafísica"

No sé a qué llamas "poder ser concebido", tal vez quieras decir que podía ser formulado por el lenguaje. Pero desde luego nadie lo concibió ni demostró con metafísica.

Aquino no demostró nada. Cometió tropecientas falacias. Insisto en que ningún físico ni biólogo necesita de la metafísica. Pero, al parecer, la metafísica sí que necesita de la física o la biología. Me parece bien, pero entonces será física o biología.

Sierra: si echas un vistazo a mi blog, verás que hablo con el mayor respeto de Aristóteles, aunque reconozco que no así de Hegel.

Héctor Meda dijo...

Efectivamente, nada se puede demostrar con metafísica pero tampoco con biología o física lo que se hace es teorizaciones de ámbito biológico o químico que pueden ser empíricamente testables de algún modo mientras que las teorizaciones metafísicas nunca lo podrán ser -en mi opinión- pero sí podrán añadirse a, de hecho formarán parte de teorizaciones científicas.

Ahora bien, José Luis, cuando dices que si la metafísica sí que necesita de la física o la biología, con lo que estoy de acuerdo pues como he dicho en este post ésta está en la ciencia, entonces será física o biología, creo que nos pierde el lenguaje.

Si un físico, pongamos Newton, realiza una teoría física en donde se postulan entidades ontológicas como reals (fuerza, espacio euclideo,...) entonces lo que yo quiero decir es que, por supuesto, que Newton hace ciencia ¿quién sino? pero en su teorizar hay metafísica y como toda metafísica no está anclada en el reino de la empiria.

No tiene sentido decir que no hay física en la teoría newtoniana, ni siquiera tiene sentido decir que no es física pero tampoco se puede negar que lleva implícita una visión conceptual del universo que no estaba sujeta a falsación.