domingo, 17 de mayo de 2009

Extractos de Camino de Servidumbre

A continuación una selección de citas brevemente comentadas extraídas del libro Camino de Servidumbre de Hayek.

Con esto pretendo ilustrar lo que viene a decir el libro así como señalar cuáles son las verdaderas ideas políticas del economista austríaco aclarando de paso malentendidos muy típicos en torno al libro, al liberalismo y a la política en general.

Así, como ejemplo de malentedido, tenemos que no es verdad que existan partidos plenamente liberales, antes bien se puede encontrar socialistas en todos ellos. De ahí lo dicho en la dedicatoria:

A los socialistas de todos los partidos

No es verdad que el libro afirme que toda socialdemocracia nos lleva a una sociedad totalitaria, antes bien simplemente se afirma que cuando se hace uso de la coerción para encauzar la economía los resultados conseguidos serán justo lo contrario de los que se buscaban. De ahí lo dicho en el Prefacio a la edición de 1976:

Se ha alegado frecuentemente que afirmo que todo movimiento en la dirección del socialismo ha de conducir por fuerza al totalitarismo. Aunque este peligro existe, no es esto lo que el libro dice. Lo que hace es llamar la atención hacia los principios de nuestra política, pues si no los corregimos se seguirán de ellos consecuencias muy desagradables que la mayoría de los que abogan por esa política no desean.

No es verdad que el fracaso del liberalismo nos deba abocar a soluciones más radicales como las anarquistas, antes bien éste se debe al rechazo surgido contra la misma según iba generando sus frutos en un proceso que podríamos considerar análogo al de matar la gallina de los huevos de oro. De ahí lo dicho en la pág.49:

Pudiera incluso decirse que el éxito real del liberalismo fue la causa de su decadencia. Por razón del éxito ya logrado, el hombre se hizo cada vez más reacio a tolerar los males subsistentes, que ahora se le aparecían, a la vez, como insoportables e innecesarios.

No es verdad que desde el liberalismo se postule la abolición del poder, antes bien se quiere vetar, por inmanejable y contraproducente, el ejercicio planificado no meramente regulador del mismo. De ahí lo dicho en la pág.66:

La cuestión está en si es mejor para este propósito que el portador del poder coercitivo se limite en general a crear las condiciones bajo las cuales el conocimiento y la iniciativa de los individuos encuentran el mejor campo para que ellos puedan componer de la manera más afortunada sus planes, o si una utilización racional de nuestros recursos requiere la dirección y organización centralizada de todas nuestras actividades, de acuerdo con algún "modelo" construido expresamente.

No es verdad que quepa una solución integradora, equitativa, esto es, que sea posible hacer un uso tanto del poder planificador del Estado como descentralizador del Mercado, antes bien ambas opciones son excluyentes por su diferente operar en el uso de la información. De ahí lo dicho en la pág.73:

Competencia y dirección centralizada resultan instrumentos pobres e ineficientes si son incompletos; son principios alternativos para la resolución del mismo problema, y una mezcla de los dos significa que ninguno operará verdaderamente, y el resultado será peor que si hubiese confiado sólo en uno de ambos sistemas.

No es verdad que la democracia implique per se libertad ni que el libre mercado necesite previamente de esta, antes bien no existirá democracia sin que previamente exista un mercado libre pues la actividad planificadora del Estado en la búsqueda de resultar más eficiente encuentra que tiene que, aunque no quiera, minar gradualmente la libertad de acción de los ciudadanos. De ahí lo dicho en la pág.103:

Se entiende sin dificultad que bajo el gobierno de una mayoría homogénea y doctrinaria el sistema democrático puede ser tan opresivo como la peor dictadura. Nuestra afirmación no es, pues, que la dictadura tenga que extirpar inevitablemente la libertad, antes bien la planificación conduce a la dictadura, porque la dictadura es el más eficaz instrumento de coerción y de inculcación de ideales, y, como tal, indispensable para hacer posible una planificación central en gran escala. El conflicto entre planificación y democracia surge sencillamente por el hecho de ser ésta un obstáculo para la supresión de la libertad, que la dirección de la actividad económica exige.

No es verdad que el humanismo sea contrario al individualismo egoísta del libre mercado propugnado por el liberalismo, antes bien aquel nace y tiene sentido sólo desde y por éste. De ahí lo dicho en la pág.181:

Si la comunidad o el Estado son antes que el individuo; si tienen fines propios independientes y superiores a los individuales, sólo aquellos individuos que laboran para dichos fines pueden ser considerados como miembros de la comunidad. Consecuencia necesaria de este criterio es que a una persona sólo se la respeta en cuanto miembro del grupo; es decir, sólo si trabaja y en cuanto trabaja para los fines considerados comunes, y en su plena dignidad le viene de su condición de miembro y no simplemente de ser hombre. En realidad, los conceptos mismos de humanidad, y por consiguiente, de internacionalismo, en cualquiera de sus formas, son por entero productos del hombre, y no hay lugar para ellos en un sistema ideológico colectivista.

No es verdad que los empresarios tengan un poder cualitativamente idéntico al de los políticos pues aquellos necesitan del concurso voluntario del ciudadano como consumidor para permanecer en el poder. De ahí lo dicho en la pág.185:

Es un simple juego de palabras hablar del "poder colectivamente ejercido por los consejos de administración de las empresas privadas", en tanto, éstas no se combinen en una acción concertada; lo que, por lo demás, significaría el fin de la competencia y la creación de una economía planificada. Dividir o descentralizar el poder significa necesariamente reducir la cuantía absoluta del poder, y el sistema de competencia es el único sistema dirigido a hacer mínimo, por descentralización, el poder que los hombres ejercen sobre los hombres.

No es verdad que la democracia se puede mejorar o incluso mantener haciendo más eficiente la selección de los hombres que la lideran, antes bien lo que se necesita es decrementar el alcance del poder que detentan los gobernantes, decrementarlo al punto de hacer manejable el volumen de información. De ahí lo dicho en la pág.281:

Difícilmente preservaremos la democracia o fomentaremos su desarrollo si todo el poder y la mayoría de las decisiones importantes corresponden a una organización demasiado grande para que el hombre común la pueda comprender o vigilar.

No es verdad que evitaremos los abusos de poder nomás que excluyendo las acciones que pueden resultar perjudiciales para la sociedad, antes bien el atado de manos al gobernante debe ser lo suficientemente restrictivo como para que no le quepa incluso prestar ayudas cuando se requiera y así utilizar este poder como excusa para la planificación. De ahí lo dicho en la pág.282:

Nunca evitaremos el abuso del poder si no estamos dispuestos a limitarlo en una forma que, ocasionalmente, puede impedir también su empleo para fines deseables.

Para terminar, no es verdad que este libro haya caducado con el paso del tiempo, antes bien sigue siendo un excelente compendio de lo que significa entender la política de forma liberal; yo diría, incluso, que sensata.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo. Creo que Hayek lo consideró toda su vida una obra menor, cuando en realidad haya sido probablemente lo más influyente sobre el gran número que escribió nunca.

Y de que no ha envejecido ni pizca da prueba la odisea bolivariana del camarada Chávez.

Carlos Suchowolski dijo...

Soslayando detalles: la posición elude la pregunta (o deja que la contesten los hechos) acerca de quién le pone el cascabel al gato, cuál sería su idiosincrasia, qué le permitiría se capaz de "imponer" y a la vez de no "excederse" él mismo, si algo así podría ser realizado directamente o no por las masas, si hace falta un partido u organización equivalente, etc. Y segundo (no por agotar la lista): si los presupuestos son universales o los sueños necesarios de una parte de la sociedad, y de qué parte tanto si fuera en exclusiva como si se tratara de la parte más consciente o "mejor" de la humanidad... y en este último caso, quién o qué le otorga el derecho de considerarse esa parte.

Como verás insisto: si no se sabe de dónde vienen las ideas, no vamos a ninguna parte. Y no se trata de epistemologías sino de una sociología. O del silencio y de la propaganda, sirva esta para acabar frustrando o sólo para entretener y entretenerse, soñar, esperar, confundir, etc.

De todos modos: ahí quedan las preguntas.

Un saludo.

Héctor Meda dijo...

Lautréamont,

Efectivamente, la obra hayekiana está más que viva y lo muestra toda la ingeniería social perpetrada por los políticos sudamericanos.

Eso sí, personalmente prefiero su obra La fatal arrogancia que en su momento reseñé.

Carlos,

Lanzas muchas preguntas, voy a ver si las respondo todas:

Dices:
quién le pone el cascabel al gato.

No sé si entiendo la pregunta, si preguntas qué partido político está capacitado para llevar a cabo las políticas hayekianas entonces la respuesta es que simplemente aquellos que en su programa político se comprementan a llevarlas a cabo. Simple.

Aunque, como dice el propio Hayek, hay socialistas en todos los partidos, las historia demuestra que existen tímidas excepciones así como el presente nos muestra una ruidosa.

Por lo demás hayq eu dejar antes que nada una cosa clara: aquí hay que diferenciar la teoría política como ciencia con su praxis.

Ejemplo, teóricamente tenemos la ciencia para llegar a Marte; no así la tecnología adecuada pero este hecho, esta imposibilidad de materialización -porque el gobierno estadounidense no quiere invertir tanto dinero, porque lo que sea- no falsea la validez de la teoría científica.

Otro tanto se pide y pido para el análisis político que de la socieda hace von Hayek, que su difícil materialización no es argumento lógico o científico válido para su refutación. No otra cosa se discute aquí.

Sigo recogiendo tus preguntas:
cuál sería su idiosincrasia.

La que define claramente que es el señor Hayek, precisamente dilucidar cuál es la idiosincracia que debiera tener el partido gobernante es de lo que trata toda esta anotación. Brevemente: Descentralización, no planificación, dejar hacer a las insituciones.

qué le permitiría se capaz de "imponer" y a la vez de no "excederse" él mismo.

Lo dicho arriba, de eso va el libro y la anotación. Los argumentos ya están expuestos. Una vez más, brevemente (aunque remito a la lectura del post): un atado de manos, si hace falta constitucional, para que el partido político nomás regule pero no planifique. También bastaría con que conociera las consecuencias reales de lo que hace.

si algo así podría ser realizado directamente o no por las masas.

Ese es el quid. Mientras las masas no entiendan la validez del modelo liberal entonces no habrá "revolución" auténtica. Hay que dejar anotado que si por ejemplo de la población estadounidense dependiera ya no la política sino la biología entonces ésta sería creacionista, falsa. En política pasa lo mismo y la difusión de la ciencia, en este caso económica, se hace aún más urgente.

Porque, cuidado, este punto recien y tangencialmente tocado es vital, lo repetiré para que no pase desapercibido: no es posible hacer política seria, sino científica, al menos no mistificadora, sin una teoría económica previa. Este punto lo olvidan los cantamañanas, leáse intelectuales, que no han leído un libro de economía en su monomaníaca vida como lector y sin embargo, no tienen pudor en sermonearnos.

si hace falta un partido u organización equivalente.

Más que un partido se necesita una culturización, tal que en biología con los creacionistas. Los partidos políticos entonces llegarán seguro después.

si los presupuestos son universales o los sueños necesarios de una parte de la sociedad.

Los presupuestos serán lo más empíricos posibles de modo que no haya posibilidad de engendrar axiomas irrenunciables. Para ello se puede, ¡no!, se debe apoyar en la biología y con ella en la naturaleza humana de modo que los preceptos puedan a) universalizarse en la medida en que hablan de los humanos en tanto que humanos y b) discutirse en la medida en que no quedan como axiomas intocables sino como proposiciones empíricas sujetas a discusión, modificación e incluso supresión.

Hablamos, pues, de darwinizar el conservadurismo.

quién o qué le otorga el derecho de considerarse esa part.

No se trata de legitimidad sino de mostrar las consecuencias de nuestras acciones. Fíjate que Hayek no niega la validez o legitimidad de la planificación, eso no le/me importa, de hecho lo que viene a hacer el libro es llamar la atención hacia los principios de nuestra política, pues si no los corregimos se seguirán de ellos consecuencias muy desagradables que la mayoría de los que abogan por esa política no desean.

Última cita que te extraigo:Y no se trata de epistemologías sino de una sociología.

Todo lo contrario, si la ciencia política se pretende ciencia tendrá que informarse de otras ciencias, tal que la biología, tal que la economía, tal que la sociología pero tendrá que hacerlo de forma ordenada y coherente, no arbitraria e interesada y para ello deberá poner sobre la mesa una epistemología.

Como vino a decir Popper, quien teoriza sin poner de manifiesto primeramente cuál es su epistemología y qué hechos refutarían su teorizar, lejos de ser un científico será un mistificador.

Carlos Suchowolski dijo...

Gracias: tus respuestas hablan por sí mismas manifestando su carácter utópico y dogmático (dogma = artículo de fe). No se me ocurre qué podría poner ante tus ojos (o gafas) en tela de juicio lo que tus respuestas hacen de por sí. Prueba sustituir Hayek por "brujo de la tribu" y toda tu argumentación verás como se mantiene. Tú prueba hacerlo y después me cuentas, con sinceridad. Prueba poner, por ejemplo, a Marx en lugar de Hayek en mis preguntas y en tus respuestas y me cuentas.
Hasta entonces... un saludo.

Héctor Meda dijo...

Hay que aclarar que yo no cito a Hayek como argumento de autoridad.

Conceptos como el de EEE aplicado al derecho o la distinción entre norma moral y ley son de mi propia cosecha y otros conceptos no siendo míos, no pertenencen al haber de Hayek, v.gr: la defensa biologicista de la moral.

No obstante, a grandes rasgos estoy de acuerdo con él y si lo reseño, como en esta ocasión, es normal que lo cite.

Decir que lo veo como un brujo es falso, Carlos, además no sé qué sentido tiene que hables y argumentes así más allá del hecho de autoafirmarte -sin argumentos- en tus posturas.

¿Y qué puedo hacer yo para que diferencies a un loco fanático como Marx o a un brujo místico con un premio nobel de economía? Creo que el sentido común basta a no ser que se sea un relativista epistémico que considera igual de válidos los conocimientos de un chamán que los de un premio nobel.

Hayek, a diferencia, de un charlatán desarrolla una teoría política empírica y por tanto en absoluto mágica. Veáse la diferencia entre pseudociencia y ciencia de Popper, por favor.

Y prueba de la sujeción a la empiria del teorizar de Hayek está la defensa que de él han hecho biopolíticos como Larry Arhnart, Sicológos evolutivos como Pinker en su libro La tabla Rasa -plagada de datos científicos y empíricamente validados- o la demostración de la validez de la mano invisible en numerosos campos aparte del político y económico como en su momento ya glosé.

Además está la defensa hayekiana del capitalismo que hice en su momento formulada en términos estrictamente informáticos. Esto es, está la demostración de que lo dijo Hayek, a propósito de la eficiencia de las instituciones espontáneas a razón de su descentralización, está recogido y demostrado por las ciencias computacionales.

Si todas estas fuentes y ciencias y datos los consideras parte de la charlatanería de un brujo tribal entonces deduzco que si eres consistente y consecuente el día que tengas gripe igual vas a donde un homeópata, donde un chamán o donde un médico colegiado porque para ti tanto uno como otro extraen su saber de igual modo.

Déjame ahora que en vez de defenderme te "ataque" ;-)

Leyéndote, por el contrario, yo no veo tal fortaleza empírica a tus teorías, yo no veo sino que éstas se desarrollan de arriba a abajo desde conceptos trascendentales e infalsables hasta, supuestamente, el ámbito sociológico.

Veo que se parten de excesivos presupuestos ontológicos, irrelevantes para una discusión científico-social, como el determinismo, la teleonomía, etc. y se obvia el encaje obligatorio e ineludible de cualquier teorizar con la empiria, tal y como arguyó Maturana distinguía el pensar científico del divagar filosófico.

Me temo que ese es tu gran defecto, que se liga a que te falta una epistemolgía firme por lo que acabas hilvanando una teoría sociopolítica que lejos de superponerse a la verdadera se enreda en un nudo gordiano de difícil distinción, acertando a veces, fallando otras tantas y dejando como regusto la sensación de que se está ante un "cascarrabias" ;-P que está vuelta de todo, a un relativista que no es capaz de, porque no existe la perfección, ver la virtud y capaz de decir, como en tú último post:

Nada es mejor ni nada será mejor.

Todo lo que creemos mejor siempre será aquello que convenga a nuestra idiosincrasia, que se subdivide al menos por ahora a la vista de un mundo cuya dominación no es posible sino mediante la de la mayoría de los hombres (...)
.

Yo, por el contrario, no creo que existan idiosincracias sino que creo en la naturaleza humana -el libro ya mentado de Pinker de 700 págs da cuenta de ella- desde la cual se ha de pivotar nuestras ciencias sociales y pienso que no todo da igual y que un mundo en donde, por ejemplo, a la mujer se le practica la ablación es peor que el mío.

Si eso te parece chamanismo, pues soy un chamán, ¿¡qué se le va a hacer?! pero prefiero ensuciar un poco mi teoría y poder salir con ella a la calle que mantenerla impoluta y luego obrar de otra manera porque, de verdad, confiésalo no quieres para tus hijas/mujer/madre/mujeres en general un mundo como el islámico, ¿verdad? Entonces, dime, de que te sirve un traje que nunca te pones para ir a la calle, ¿eso no es esnobismo?

Saludos ;-)

Carlos Suchowolski dijo...

Tu prueba sustituir Marx por Hayek y dime qué te sale. Te adelanto (me adelanto) el pronóstico: tu "Marx fanático" se vuelve justificable. Un "Marx" que me gustaría saber qué has leído de él para decir que era "fanático" sin más... y lo opuesto a un Hayek que "creía" fanáticamente en que el inexistente y no instituible "libre mercado" garantizaría la Libertad de la humanidad a medio o largo plazo, ni más ni menos, cuando lo que los hechos demuestran es que día a día van produciendo la burocratización que se declama que se quiere reducir y hasta eliminar (o convertir en "buena" y "virtuosa" al igual que a los capitalistas... ¿tal vez mediante la "reeducación en el campo" o a saber dónde?) Tú y el espíritu de Hayek podeis seguir sosteniendo per eternum que hay que "dejar hacer a las insituciones" (con tu fuerza y la de los bienpensantes liberales no te quedará otra alternativa), esas que como no sean ocupadas por los ángeles seguirán creciendo a base de amiguismo, electoralismo, pretenciones planificadoras, racionalismo publicitario, etc. ¡Es su mecánica imparable... salvo que se le pudiera interponer una "revolución jacobina"... imaginable como mucho por la mente calenturienta de jacobinos esperanzados (como Mises, a quien Hayek seguía y con quien coincidía en todo al igual que Leoni)... jacobinos que un día, por otra parte, devinieron primero marxistas y luego stalinistas y luego...!

Prueba lo que te propuse, juega poniendo a Marx en tus respuestas y me lo cuentas. En todo caso, deberás buscar mejores argumentos para que Hayek y su pensamiento queden mejor defendidos...

En cuanto a los ataques, bienvenidos y útiles para el desarrollo de nuestras mutuas mentes y tal vez de las ajenas, para mi propio blog, donde podré o me sentará mejor defenderme.

Sólo un pequeño detalle: cuando menciono "nada será mejor" no quiero decir ni que "todo será peor" ni que no pueda ser "mejor" para unos u otros grupos, sino que no será ni mejor ni peor en general para toda la humanidad, es decir, que no se puede o al menos yo no puedo o al menos yo me niego a dar un vaticinio acerca de... para quién será mejor y peor respectivamente. De nuevo, observo que me lees como si te leyeras y tal vez hagas eso con Hayek, Popper, etc., también, dando por sentado que piensan como si fueran los posrtavoces de toda la humanidad, como si eso fuera posible, etc. Leer bien es leer sociológicamente, no epistemológicamente o genéticamente. Pero con esto ya me deslizo hacia la defensa y eso... en mi blog si lo deseas (ya sea ahora o en mi próxima entrada, donde resaltaré las contradicciones internas que invalidan las utopías de Hayek así como las de Marx en lo político, ya que lo económico de ambos lo dejo para otra entrada posterior, precisamente cuando acabe mis estudios y reestudios de economía política que estoy abordando para no ser "cantamañanas", cosa que deberías demostrar no ser al analizar "críticamente" a Marx en lo "económico", y que lo vea yo más allá de los epítetos que ambos podamos endilgarle de común o no tan común acuerdo).
Un saludo.

Héctor Meda dijo...

Tu prueba sustituir Marx por Hayek y dime qué te sale. Te adelanto (me adelanto) el pronóstico: tu "Marx fanático" se vuelve justificable.

Carlos, por favor, ¿has probado tú a leer mi apología geek del capitalismo?

Ya te respondo: No, no lo has hecho. Si lo hubieras hecho te darías cuenta de que lo que dice Hayek de las insituciones sociales como manipuladoras de la información más eficientes en tanto en cuanto estén descentralizadas o inmersas en un proceso teleonómico es, desde el punto de vista de la ciencia computacional, TOTALMENTE CIERTO.

Así que la respuestas es: pues claro que lo he hecho y el resultado es que no cuadrá con Marx. Por favor, por favor, prueba a hacerlo tú, ¿de acuerdo? porque con Marx eso no pasa porque su teoría económica no tiene defensa posible ni desde la informática ni desde la propia economía -razón por la que no tiene un nobel, claro XDD

Yo, cuando teorizo, pongo a disposición los falsadores potenciales de mi teoría, como me pide, y cumplo pulcramente, Popper y estos son, por ejemplo, que si digo que las instituciones evolutivamente surgidas y no planificadas son más eficientes en el manejo del recurso entonces ello debe ser porque desde un punto de vista informático, de tratamiento de la información, el manejo descentralizado, no planificado del mismo es más eficiente. La ciencia computacional, lejos de falsar la teoría hayekiana, la reafirma. Si esto te parece chamanismo o si esto lo consigues con Marx entonces no sé, sinceramente, no sé qué responderte.

Además te cito científicos y libros que manejan y en donde se manejan datos empíricos. Si, una vez más, a ti eso no te basta, sinceramente, llámame prejuicioso pero no soy yo el que tiene orejeras y llámame ingenuo pero no soy el que defiende las teorías tal que un chamán, a golpe de autoridad pues, además, aparte de von Hayek, insisto, he citado otros libros y a otros autores.

Respecto al fanatismo de Marx, me remito al libro de Rothbard sobre la historia de la economía. En cualquier caso no es una discusión que me interese entablar.

Por lo demás sigues en los errores de siempre en no distinguir, ¡no!, en confundir maliciosa o ingenuamente lo que critica Hayek con lo que defiende de modo que todas esas situaciones de amiguismo, electoralismo, pretenciones planificadoras, racionalismo publicitario, etc. que a ti te parecen surgir místicamente de la ideosincracia de ciertas facciones sociales en realidad están perfectamente analizadas desde un punto de vista netamente institucional por Hayek y de hecho recogido por Buchanan en toda una rama de la economía, la teoría de la elección pública.

Esta teoría busca entender la política de forma científica en base a analizar los incentivos económicos que sustentan las instituciones, tal que Hayek; no en base a un fatalismo cínico.

Yo me inclino por el operar primero porque sí es falsable más allá de mirar la historia y lamentarse.

E insisto: Si no sabes distinguir entre lo que dice Marx y lo que dice Hayek y cómo lo que dice este último está refrendado por la sociobiología de Arhanrt, la sicología evolutiva de Pinker, la teoría de elección pública de Buchanan y un largo etcétera entonces es que, lisa y llanamente, cuando menos no me entiendes, cuando más no me lees, cuando seguro sólo te lees a ti mismo y entiende esta última frase como un juego de palabras :-P

Respecto a tu comentario de lo que es mejor y deja de ser mejor pues como no me lo creo pero si quieres te lo concedo e incluso te concedo que no sé leer a Hayek o a Popper e incluso te concedo, ¡no!, te confieso que no sé leer; milagrosamente sí escribir. Creéme no es un caso único, de hecho juraría que esa es la mejor definición de intelectual socialista ;-)

Y en cuanto, y para terminar, a lo de cantamañanas, obviamente, no iba por ti pero si no has leído nada de economía entonces creo que tus análisis políticos, sí, cojearían y la prudencia cuando no el silencio es una opción a tener en cuenta XDDD :-P

Realmente, por el momento nunca te he visto meterte con el Capitalismo desde la perspectiva económica pero sí a otros y además de una forma fanática, vocinglera y, tristemente y a pesar de todo, son escuchados.

Yo he puesto sobre la mesa repetidas veces en dónde radica el carácter científico, no por ello absolutamente verdadero, de lo que dice Hayek; más no puedo hacer, de veras.

Héctor Meda dijo...

Carlos, sigo porque me fascina las vueltas más raras que das con tal, deduzco, de llevarme la contraria, darte a ti mismo la razón.

Te quejas de que llame fanático a Marx cuando el primero en juntar en una triada a Marx, Hayek y brujo de la tribu, no sin antes hablar de dogmas has sido tú.

Te remito a tu segundo comentario. Increíble.

Pero ya que me lo pides tan insistentemente voy a coger el comentario mío, el primero y sustituir en él el nombre de Hayek por el de Marx.

(Sólo recogo partes porque es muy largo):

[cuál sería su idiosincrasia]
La que define claramente que es el señor [Marx], precisamente dilucidar cuál es la idiosincracia que debiera tener el partido gobernante es de lo que trata toda esta anotación. Brevemente: Descentralización, no planificación, dejar hacer a las insituciones
.

¿Esa es la idiosincracia política de Marx: descentralización, no planificación y dejar hacer?

Sigo:
un atado de manos, si hace falta constitucional, para que el partido político nomás regule pero no planifique. También bastaría con que conociera las consecuencias reales de lo que hace
.

¿Eso es lo que propone Marx: limitar el poder del político para que no puede hacer lo que le plazca con la sociedad?

Los presupuestos serán lo más empíricos posibles de modo que no haya posibilidad de engendrar axiomas irrenunciables. Para ello se puede, ¡no!, se debe apoyar en la biología y con ella en la naturaleza humana de modo que los preceptos puedan a) universalizarse en la medida en que hablan de los humanos en tanto que humanos y b) discutirse en la medida en que no quedan como axiomas intocables sino como proposiciones empíricas sujetas a discusión, modificación e incluso supresión.

¿Es eso lo que propone Marx: que no existen axiomas y que cualquier proposición política tiene que ser consecuenta con lo postulado del ser humano por la sociobiología (ciencia del s.XX)?

[Marx] no niega la validez o legitimidad de la planificación, eso no le/me importa, de hecho lo que viene a hacer el libro es llamar la atención hacia los principios de nuestra política, pues si no los corregimos se seguirán de ellos consecuencias muy desagradables que la mayoría de los que abogan por esa política no desean.

¿Es eso lo que propone Marx: que no hay posturas política más legítimas que otras?

Ahora eres tú, el invitado a pensar, también a responder, a responder, por ejemplo, si es mejor la sociedad capitalista de occidente que la de una tribu perdida de África.

Carlos Suchowolski dijo...

Me importa un comino llevarte la contraria, en todo caso, equivocado o no, la intención era, nuevamente y tal erróneamente, hacerte pensar, hacerte dudar en lugar de defenderte, en lugar de que elijas las frases donde "aparentemente" o formalmente se ridiculice mi intento, mi intención y hasta el sentido de todo. Está bien, déjalo correr... yo haré lo mismo. De todos modos, has sido por fin tú el que me ha hecho pensar y sacar conclusiones "nuevas" (que me temía):

1) las frases se pueden elegir de modo de demostrar lo que cada uno quiera.
2) la discusión no conduce al acuerdo.

Un saludo.

Héctor Meda dijo...

Carlos,

De verdad, ¿qué quieres que haga?

No sé qué me pides :-(

¿Quieres que te dé la razón? Porque no sé por qué hablas de "defender" -eso si que es coger a mala leche unas palabras- mis posiciones cuando en los comentarios aquí realizados por mi hay una cantidad enorme de links, referencias y tiempo facturados lo suficientemente importante como para no merecerme, humildemente, ese último comentario.

Mira:

Me dices que Hayek es puro chamanismo, te muestro que los fundamentos empíricos de su posición.

Ni los discutes, ¿para qué lo hablo entonces?

Me dices que cambie a Hayek por Marx, lo hago y el resultado es que no funciona el cambio. Lo que dice el austríaco no tiene nada que ver con lo que dice el barbudo.

Ni los discutes, ¿para qué lo hablo entonces?

Me pides que etc. Ni los discutes, ¿para qué lo hablo entonces?

¿Cómo puedes decir que pienso en automático? Y ¿por qué no decir que pienso en amarillo? Puestos a decir lo primero que nos viene a la cabeza en vez de ceñirnos a los comentarios
¿Te das cuenta que en tus intervenciones no ha habido ni una sóla argumentación sino acusaciones -injustificadas- de que adoro a Hayek tal que un brujo chamán, de que Marx y Hayek tal cual?

Encima que te respondo, que me molesto en responderte cuando podría haberte dicho: "Vale, Carlos, tienes razón adoro a Hayek tal que si fuera lo que dice dogma de fe. Hala, hasta luego", encima que he intentado demostrarte en dónde estaban ancladas las afirmaciones matenidas aquí y en otros posts, que no eran dogmas, encima que he escrito comentarios larguísimos que me han robado por término medio una media hora de mi tiempo, vas y dices lo de tu último comentario.

En fin, Carlos, creo que últimamente bien en el blog, bien en mail privado, he sido bastante autocrítico al hablar contigo pero creo, sinceramente, que te toca ya a ti la autocrítica. Tú verás por qué y si ha lugar pero te recomiendo sinceramente, si aprecias la honestidad intelectual, que releeas tus comentarios y releas los míos y veas como he ido línea a línea respondiéndote y si eso no te basta tenemos un problema porque entendemos de una forma diferente lo que significa un diálogo y para lo que está hecho la posibilidad de comentar los posts en la blogosfera.

Yo no sé qué quieres. Si quieres que ten la razón, hala, aquí la tienes que te aproveche pero, ¡ojo!, no te acostumbres no suelo hacerlo cuando nadie me contraargumenta así que tómatelo como un privilegio que no vas a volver a recibir. Tenlo en cuenta para la próxima vez.

Ahora bien si lo que quieres es a alguien que te discuta, argumente y hasta refute pero también, ¿por qué no?, quede refutado luego de muchas discusiones, no en las primeras de cambio, entonces tal privilegio lo encontrarás siempre en este blog.

Piénsalo. Pero con una actitud como la planteada en este post por ti sólo queda, date cuenta, el privilegio primeramente mentado.

Saludos ;-)

José Luis Ferreira dijo...

Cuando Hayek defiende la iniciativa del individuo y su libertad, difícilmente estará caduco. Cuando hace afirmaciones del tipo:

"Competencia y dirección centralizada resultan instrumentos pobres e ineficientes si son incompletos; son principios alternativos para la resolución del mismo problema, y una mezcla de los dos significa que ninguno operará verdaderamente, y el resultado será peor que si hubiese confiado sólo en uno de ambos sistemas."

definitivamente lo está. Si por dirección centralizada se ha de entender lo que hacían los planes quinquenales de la URSS, entonces no es que sea un principio alternativo, es que es un muy mal principio. El resultado de aplicar competencia a ese principio es mejor que quedarnos con la confianza en él, como ha demostrado China en lo últimos años.

Si en lugar de esa dirección centralizada hablamos de algún tipo de regulación (antimonopolio, correctora de externalidades, provisora de bienes públicos, difusora de información,...) entonces el sistema de competencia se ve claramente mejorado, como demuestran las sociedades avanzadas (EEUU incluido).

Carlos Suchowolski dijo...

Persistes, y sin darte ni cuenta. Usas la letra contra el espíritu (y hasta esta frase hecha temo que sea malinterpretada). Conste que lo dejo en parte porque me superas y porque no tengo paciencia y realmente más porque no creo que por este camino lleguemos a sacar nada en limpio (bueno, para ser sincero, creo que no lo podrás sacar tú, porque, como ya dije, yo sí lo he hecho).
Creeme, debes aprender a leer. O a poner en duda que lo hagas bien.

También Marx decía que "no queremos anticipar el mundo dogmáticamente sino sólo encontrar el mundo nuevo por medio de la crítica del antiguo", y ya hemos visto cómo lo declamado no respondió a lo realizado... a la hora de tomar y de conservar el poder. Marx era un idealista. Y Hayek... declama como cualquier otro. Pero esto habrá que demostrarlo más detallada y seriamente, en eso coincido, lo que pasa es que no es este ni el método ni la vía ni el lugar.
Cuando tú dices que para tí es mejor un mundo sin ablaciones que con ellas, dices bien: ese es el mundo que deseas (y yo), pero no es el del jeque árabe ni el del talibán. Si quieres evitar lo que muchos creen que podría ser el mundo del mañana, tendrás que tomar las armas, guerrear, imponer una disciplina, encarcelar, matar, oprimir... Si ganas, serás quien defina las reglas de juego, lo que es libertad y lo que no. El absoluto no es patrimonio nuestro salvo que digas que te ha sido revelado desde alguna instancia superior que a mí no me habla, o yo no escucho. En este punto debes decidirte por renegar de tus declamaciones y actuar o aceptar que no son sino elecciones tuyas. Sea una cosa o la otra, deberás decidir si crees o no que lo positivo viene por sí sólo (que estaría de algún modo escrito) o que debes provocarlo. En este último caso, aceptarás incluso que debes apoyar, partcipar y hasta ejercer el poder, un poder que como se dice simplificadoramente "corrompe"... Lo demás es flotar intentando no hundirse, como diría de la pusilanimidad Prevert. Pero eso es otra cosa.
No sé si lo entiendes, no sé si lo quieres entender, pero lo que yo digo es que si te sientes seguro de ir por donde vas y de defender lo que yo veo muy ambiguo... "tira millas". Pero en todo caso trata de entender lo que dicen los otros y no lo que te viene bien para mantener esa, para mí, "falsa seguridad".
No me contestes por favor porque no pienso añadir otra respuesta, sería un simple abuso que no puede llegar ya más lejos.
Si quieres, un día, hacemos un chat o una videoconferencia: eso, en todo caso, permitiría ir haciendo las correccciones en el acto en que las malas interpretaciones se produzcan. De lo contrario, me niego a seguir en este absurdo rifirrafe inconduscente y...
Basta.

Héctor Meda dijo...

José Luis,

Dices que dirección centralizada no es que sea un principio alternativo, es que es un muy mal principio, mas eso es obvio para ti, para los hayekianos y para, afortunadamente, un largo número de personas pero que entre éstas no se encuentren ciertos políticos (Chavez, Correa, y si me apuras algún que otro europeo que quiera reactivar ciertos sectores de la economía) es lo que hace que recordarlo sea un ejercicio a realizar.

En cuanto a la regulación, personalmente yo tampoco estoy a priori en contra de la misma si éstas es entendida nomás como la fijación de un rango dentro del cuál los parámetros del sistema deben de estar; de hecho, ya dije en su momento que, contra el pensar común enunciado por Milton Friedman de que la mano invisible muestra la posibilidad de la cooperación sin coerción, lo que realmente muestra la gran metáfora de Smith es que es posible (seguramente sólo así es posible) la creación de órdenes complejos extensos sin ningún planificador o director que determine a cada uno de los miembros o elementos de ese sistema qué debe hacer; lo cuál no es óbice para que (a diferencia de un orden azaroso) sí haya que delimitar, si hace falta de forma coercitiva, qué no pueden hacer.

Héctor Meda dijo...

Carlos,

Tienes fijación por las afirmaciones ad hominen, gratuitas, así como de repetirlas hasta el hartazgo.

Pro ejemplo, cuando dices:

Creeme, debes aprender a leer.

Idea que has repetido varias veces en este blog sin dar jamás pruebas de la consistencia de ese pensamiento alegre.

Por lo demás, mezclas sin ton ni son temas y ámbitos en un popurri caótico y denso donde no cabe extender o de extenderse, seguir un hilo de ariadna.

Y digo esto porque confundes lo que es teoría política que nomás dice que 1)cuando un sistema social se rige por tal y cual parámetros entonces se desarrollará por tal y cual cauce; 2) con la legitimidad o la posibilidad de implantar una u otra ideología política. En suma, crees que todo tratado político es como el príncipe de Maquiavelo en donde se dan consejos para llegar al poder, cuando, me temo, en el ámbito de las ciencias políticas existen otros textos de otra índole como por ejemplo el aquí mentado donde no se nos habla sino tangencialmente de cómo llevar al poder las ideología liberal sino que trata de mostrar las consecuencias de la instauración de un poder coercitivo con el rol de planificador.

Y todo esto se ve varias veces en tu discursos, mismamente, cuando me hablas de que Si quieres evitar lo que muchos creen que podría ser el mundo del mañana, tendrás que tomar las armas, guerrear, imponer una disciplina, encarcelar, matar, oprimir...; cuando eso no es algo que sea relevante en este post.

De hecho la idea, atroz, por cierto, de que los deseos de los jeques árabes de que las mujeres sean ablacionadas es tan legítimo que el mío de que no porque el absoluto no es patrimonio nuestro salvo que digas que te ha sido revelado desde alguna instancia superior que a mí no me habla, o yo no escucho; entonces no te das cuenta de que lo que estás es entrando en el terreno de la moral donde yo sí tengo un concepto absoluto y empírico desde el cuál pivotar, a saber: la naturaleza humana, desde el cuál, repito, sí que me siento autorizado a sentenciar que la ablación es antinatural e inmoral pero que en cualquier caso todo esto NADA tiene que ver con la política, ni con Hayek, sino con la moral.

Otro tema, es que en tus escritos mezcles los juicios políticos con los morales con lo que la consideración de que la moral es relativa te empuja a considerar lo mismo a cualquier política pero entonces el reto que tienes es demostrar por qué hemos evolucionado del modo en que lo hemos hecho y no nos hemos quedado estancados al nivel malthusiano de una tribu subsahariana.

Hayek cuando habla de política lo explica. No he visto su refutación jamás, nomás comparaciones fuera de lugar.

Y por supuesto que en una lectura habrá malentendidos, esto forma parte del carácter tentativo y provisional de las modelizaciones que del pensamiento hace el lenguaje pero hacer un drama de ello cuando hay honestidad, al menos por mi parte, de ser corregido allá donde se errase en la interpretación, es un comportamiento huidizo más preocupado, o esa sensación transmite, de no pararse a escuchar que de entablar una conversación.

Porque si que te cite y por tanto te contextualize para comentarte no te sirve, sino que necesitas de una videoconferencia porque ello te permitiría ir haciendo las correccciones en el acto en que las malas interpretaciones se produzcan, entonces esto me confirma que lo que quieres es que te den la razón, que te sigan cual borregos, de hecho, esto me recuerda a Heidegger que decía que quien quisiera entender sus libros, debía leerlos en original, debía ir a sus conferencias, etc... y que claro, quien no hiciera eso no tenía derecho a criticarle por no poder entenderle.

¿Eso quieres? ¿Desaoturizar que no refutar mis críticas?

Creéme, no te engañes, pocos bloggers más propensos al debate y el sano intercambio de ideas razonadas vas a encontrar en la blogosfera. (Sí, sí que tengo abuela)

Voy más lejos me apuesto taitantos euros a que no eres capaz de sacar un enlace en donde te hayan discutido con la profusión y reiteración con que lo que he hecho yo varias veces y es que lo que me asombra es que después de una docena de comentarios, otras veces treintena incluso, y cada uno diferente en su factura, pródigo en enlaces y honesto en las citas, al ser todas literales, todavía digas que todo lo que hago lo hago para mantener esa, para mí, "falsa seguridad".

Sinceramente, Carlos, lo dicho antes: No sé qué quieres de mi.

En cualquier caso yo sigo abierto al debate, a un debate.

Vergónides de Coock dijo...

¡Qué entretenido, tu post! Suerte.