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Resumen de la temporada 2012/13

A continuación listo y resumo -para facilitar su hojeada-, la serie de anotaciones realizadas durante esta temporada: Agosto 2012: Shakespeare: Una vida y obra controvertidas [Epílo... : La manía de biografizar al autor para no esforzarse en leer su obra Septiembre 2012: Luces de ciudad : La sensibilidad como construcción compartida, división de trabajo mediante Octubre 2012: División de trabajo, dignidad intelectual, decenci... : La cada vez más insoportable levedad del intelectual moralizante, analfabeto a la postre Breve repaso a la narrativa poskafkiana posguerram... : Pynchon como heredero vanguardista de la literatura poskafkiana Noviembre 2012: La paradoja wittgensteiniana : Si comprender no es posible en su totalidad, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de seguir las reglas dado que no las comprendemos en su totalidad? A propósito del solipsismo y las reglas y el lengu... : No deducimos la falsedad del solipsismo, lo sentimos así como part...

De Parménides a Heráclito

[Si] intentáramos hacer el movimiento “perfecto” en una partida normal [de ajedrez], serían necesarios cuarenta mil millones de años para poder realizar un movimiento. (Si aceptamos que en una partida normal ambos jugadores realizan treinta movimientos y que por movimiento existen ocho posibles jugadas, obtenemos una secuencia de posibles movimientos que se eleva hasta 830. El análisis de mil millones de secuencias de movimientos por segundo tardaría 10 elevado a 18 segundos, o lo que es lo mismo, cuarenta mil millones de años). Así un sistema práctico necesita podar líneas de acción poco prometedoras constantemente. Esto requiere de perspectiva y se trata esencialmente de un juicio sobre reconocimiento de patrones. [La singularidad está cerca, Ray Kurzweil] Déjeme darle simplemente una idea básica sobre esta prueba [para detectar a comatosos con capacidades sintientes]. Estimulamos al paciente con cinco tonos. Así lo que se oye es algo parecido a tit-tit-tit-tit-tat. Al hacer...

Sobre la ironía

Yo diría que la ironía pone de manifiesto la necesidad de extender la acotación relevante que pone en funcionamiento un significado, en este sentido, la ironía se entiende solo por el carácter externalista del significado. Por eso mismamente funciona la ley de Poe pero porque sin un contexto que matice o contextualice determinadas expresiones, la función veritativa no puede implementarse. La ironía, en ese sentido, es la demostración de que un contexto puede refundir completamente el alcance significativo de una expresión. Si lo que hay son juegos de lenguaje superpuestos pero (y en virtud de ser) finitos que, uno a uno, no alcanzarían a describir la totalidad de la Verdad; la ironía todavía se entiende mejor, esto es, sería el modulador por excelencia de los juegos de lenguaje, y justo por ello, dicha figura lingüística no es sin más una distracción retórica, puro adorno hueco, de hecho, y en mi humilde opinión, la mayor muestra de inteligencia es ese saber conducirse de...

El Kitsch o la caridad hermenéutica

En un libro de Martin Filler ( La arquitectura moderna y sus creadores: De Frank Lloyd Wright a Frank Gehry ) se pone como ejemplo de icono kitsch el colocar en la mesilla un despertador que fuera la estatua de la libertad solo que obviamente reducida a escala. La cuestión es que en ese contexto, nos dirá, adaptado a esas circunstancias y por tanto perdidas sus formas monumentarias; el objeto carece de todo esplendor estético y su cita, su colocación en el dormitorio; es un gesto naif y pretencioso, en absoluto regido por efectiva intencionalidad alguna. Postureo en suma. La Arquitectura, sin ir más lejos, acostumbra a esas traslaciones absurdas como un famoso edificio que imita la forma y geometría de un piano y un violín y que se llega a bautizar, cómo no, The Piano Hous e. Un conservatorio cuya literal mímesis desoye cualquier tipo de funcionalidad o estrategia complementaria, quiero decir, las autistas formas exteriores emulan al piano y al violín a despecho de las consecuencias...

La paradoja del cuervo (o de Hempel) y sus consecuencias

 MARCO ANTONIO- A veces vemos una nube que parece un dragón; otras, un vapor que presenta la imagen de un oso o de un león, de una ciudadela guarnecida de torres, de una roca suspendida, de una montaña de doble cima, de un promontorio azul cubierto de árboles; esas imágenes se balancean por encima de nuestras cabezas y engañan a nuestros ojos con una burla aérea. ¿Has visto esas imágenes? Son las mascaradas del véspero oscuro. EROS- Sí, mi señor. MARCO ANTONIO- Lo que ahora es un caballo, casi con la velocidad del pensamiento un jirón de nubes flotantes le borra y le hace indistinto, como el agua en el agua. EROS- Sí, señor. MARCO ANTONIO- Mi buen muchacho Eros; tu capitán sufre en este momento un fenómeno semejante. Heme aquí Antonio, y sin embargo, muchacho, no puede conservar esta forma visible. He hecho estas guerras por el Egipto y la reina cuyo corazón creí tener, pues tenía el mío -mi corazón, que entonces me pertenecía y hubiera podido disponer de...

Las metáforas cruzadas en Shakespeare

(Nota introductoria: Me gustaría mantener en este blog la tradición de una visita, al menos anual, en torno a Shakespeare y para ello, buena idea sería aprovechar su cumpleaniversario en Abril. Desgraciadamente, llegado el día aún tenía lecturas por terminar así que tuve que aplazar las relecturas, por extensión esta reseña a modo de conclusión, hasta el día de hoy. Más vale tarde que nunca, espero. La relectura fue tramposa, ojo, fue más bien una antología de monólogos, titulado Jardín Circunmurado, que sin embargo me sirvió para percibir la evolución cronológica del Bardo en la composición de monólogos.) Cuando se tiene pareja, y aún con todo lo bien que te lleves con ella, sientes cierta desazón, casi disonancia cognitiva, si ves que ésta no se lleva bien con tus amigos íntimos. Es una frustrada sensación que similarmente siento, por sorprendente que suene, cada vez que recuerdo que a Wittgenstein no le gustaba Shakespeare. Esto es particularmente sorprendente si se tiene en cu...

Dramatis personae

Tal vez la mayor hazaña de la historia del arte de narrar fue el salto del cuento folklórico a la novela psicológica que pone el motor de la acción en los personajes y no en la trama. (...). (....) El personaje es una idea literaria extraordinariamente escurridiza. Tal vez lo sea por razones extraliterarias. Incluso en la "vida real" siempre resulta discutible si las acciones de las personas deben atribuirse a las circunstancias o a sus "tendencias permanentes" (su carácter). (...). Pregúntesele a un lector si se encontraría a gusto comprándole un auto de segunda mano a un "falso héroe" en un cuento de hadas proppiano, o qué tipo de relación podría haber tenido ese falso héroe con su padre. Pronto quedará claro que, como Salomon Asch lo demostró hace una generación atrás, el personaje (o tal vez debamos llamarle el personaje aparente ) no es un conjunto de rasgos autónomos sino una concepción organizada, por mucho que podamos construirlo a ...