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La paradoja del cuervo (o de Hempel) y sus consecuencias

 MARCO ANTONIO- A veces vemos una nube que parece un dragón; otras, un vapor que presenta la imagen de un oso o de un león, de una ciudadela guarnecida de torres, de una roca suspendida, de una montaña de doble cima, de un promontorio azul cubierto de árboles; esas imágenes se balancean por encima de nuestras cabezas y engañan a nuestros ojos con una burla aérea. ¿Has visto esas imágenes? Son las mascaradas del véspero oscuro. EROS- Sí, mi señor. MARCO ANTONIO- Lo que ahora es un caballo, casi con la velocidad del pensamiento un jirón de nubes flotantes le borra y le hace indistinto, como el agua en el agua. EROS- Sí, señor. MARCO ANTONIO- Mi buen muchacho Eros; tu capitán sufre en este momento un fenómeno semejante. Heme aquí Antonio, y sin embargo, muchacho, no puede conservar esta forma visible. He hecho estas guerras por el Egipto y la reina cuyo corazón creí tener, pues tenía el mío -mi corazón, que entonces me pertenecía y hubiera podido disponer de...

Las metáforas cruzadas en Shakespeare

(Nota introductoria: Me gustaría mantener en este blog la tradición de una visita, al menos anual, en torno a Shakespeare y para ello, buena idea sería aprovechar su cumpleaniversario en Abril. Desgraciadamente, llegado el día aún tenía lecturas por terminar así que tuve que aplazar las relecturas, por extensión esta reseña a modo de conclusión, hasta el día de hoy. Más vale tarde que nunca, espero. La relectura fue tramposa, ojo, fue más bien una antología de monólogos, titulado Jardín Circunmurado, que sin embargo me sirvió para percibir la evolución cronológica del Bardo en la composición de monólogos.) Cuando se tiene pareja, y aún con todo lo bien que te lleves con ella, sientes cierta desazón, casi disonancia cognitiva, si ves que ésta no se lleva bien con tus amigos íntimos. Es una frustrada sensación que similarmente siento, por sorprendente que suene, cada vez que recuerdo que a Wittgenstein no le gustaba Shakespeare. Esto es particularmente sorprendente si se tiene en cu...

Dramatis personae

Tal vez la mayor hazaña de la historia del arte de narrar fue el salto del cuento folklórico a la novela psicológica que pone el motor de la acción en los personajes y no en la trama. (...). (....) El personaje es una idea literaria extraordinariamente escurridiza. Tal vez lo sea por razones extraliterarias. Incluso en la "vida real" siempre resulta discutible si las acciones de las personas deben atribuirse a las circunstancias o a sus "tendencias permanentes" (su carácter). (...). Pregúntesele a un lector si se encontraría a gusto comprándole un auto de segunda mano a un "falso héroe" en un cuento de hadas proppiano, o qué tipo de relación podría haber tenido ese falso héroe con su padre. Pronto quedará claro que, como Salomon Asch lo demostró hace una generación atrás, el personaje (o tal vez debamos llamarle el personaje aparente ) no es un conjunto de rasgos autónomos sino una concepción organizada, por mucho que podamos construirlo a ...

Pensamiento sistémico vs intencional

Me encuentro que en su día, pasando camino de la uni por una obra, un trabajador de allí, feliciano y locuaz, acostumbraba a soltar algún chascarrillo, adivinanza o chiste que pretendía sustraer, siquiera brevemente, mi atención. No es un caso extraordinario, el hecho que quiero enfatizar, sin embargo, es que esa suerte de ansiedad escénica de querer, en el breve lapso de apenas un gag, llevarse el favor del público; obligaba al obrero de marras a ciertas interpelaciones que, sobre todo si estabas ensimismado en tu paseo, camino de tu rutina; podrían resultar violentas, al cabo, no me extrañaría que para cierta gente, incluso ofensivas. Me imagino ahora siendo mujer, me veo entonces por el mismo lugar de tránsito, al choque con el trabajador, y me encuentro escuchando otro chiste, chascarrillo, incluso piropo que busca, otra vez, una sonrisa, un saludo, una breve atención, no obstante, ahora, imbuida de ciertas heurísticas ideológicas, juzgo que el comportamiento del mandril este...

Obra Abierta

Leo en Seikilos una (como siempre) estimulante anotación en torno a la creación (artística) y pienso que todas esas reflexiones bien podrían considerarse pivotando sobre el concepto y libro Obra Abierta de U.Eco que, ojo, no he tenido el gusto de leer pero que subyace a gran parte de la crítica hermenútico literaria habida de un tiempo para acá, y ésta es, ¿existe una vía que evite el Escila y Caribdis de la interpretación univocista (por tanto fungible) o inagotable (por tanto arbitraria) de una obra?  Parménides contra Heráclito. Creo que en realidad una obra de arte, y es importante decirlo, no es un objeto autónomo y cerrado, todo lo contrario, necesita desde una gramática hasta un contexto cultural pasando por nuestra memoria de trabajo que son extensiones (tecnológicas) que la hacen comprensibles, utilizables, es más, se podría decir que la canonicidad de una obra se deja bastante bien medir por su conectividad, de hecho, a eso es a lo que creo se podría traducir el c...

Fontanería de la paranoia

Lo mejor que podía decirse del aparcamiento en Gordita Beach es que era irregular. Las normas cambiaban imprevisiblemente de una manzana a otra, a menudo de un sitio al de al lado, concebidas en secreto por diabólicos anarquistas con la intención de encolerizar a los conductores para que un día organizaran una revuelta y asaltaran las oficinas del ayuntamiento. [ Vicio propio , Thomas Pynchon]  Igual la obra de Pynchon podría cercarse en torno a la elaboracción arabesca de historias con objetivo de espantar(consolidar) anegaciones de (cons)paranoia, quiero decir y por situarte, se sabe que la dopamina crea patrones lógicos donde no los hay, esto es y por ejemplo, hay casos de ludopatía en gente que la toma por medicación (ya que es paliativa del Parkinson), pues bien, visto así, ciertas (espontáneas) inundaciones de dopamina podrían ser paliadas con nomás fontanería cultural, v.gr, saber ponderar la verosimilitud de una historia; y al contrario, a un niño al que se convenc...

Cronémica

Winston Churchill confesó que habría preferido enfrentarse al peligro de una invasión alemana en Gran Bretaña antes que verse obligado a resistir los embates de los submarinos alemanes, y es comprensible. Una invasión tendría que haberse desarrollado en el marco de una unidad dramática de tiempo, lugar y acción, en tanto que la guerra submarina se prolongó con toda su capacidad de destrucción y sin que fuera posible desentrañar su estilo o vislumbrar su desenlace. [ Inteligencia militar , John Keegan] En los meses más cálidos ocurre no pocas veces que alguno de esos insectos voladores nocturnos se extravíe en mi casa, viniendo del trozo de jardín que hay detrás de ella. Cuando me levanto a la mañana temprano, lo veo todavía inmóvil en algún lugar de la pared. Saben, creo yo, (...), que han equivocado su camino, porque, si no se los pone otra vez fuera cuidadosamente, se mantienen inmóviles, hasta que han exhalado el último aliento, efectivamente, se quedan sujetos por sus...