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Mostrando las entradas etiquetadas como Música

El canon occidental

( De un anterior post sobre el esteticismo en filosofía emergió un debate con un lector comentarista, Sierra, del que paso a re citarme estructuradamente ) Cierto es que podría vindicarse a Nietzche no mediante un argumento estético pero sí uno, digamos, sociológico en virtud del cual habría que leer al filósofo alemán por algo así como un mira lo que ha venido después. No obstante, fíjate bien, lo que ha venido después lo ha mejorado, quiero decir, lo ha mejorado en la línea recién argumentada de por qué Wittgesntein, aún viniendo después, aún reescribiéndole, lo ha mejorado, se quiere decir, con Nietzche, con cualquier agente creativo, acabada la novedad, entendida su verdad, la valía que diera en poseer debiera ser evaluada autónomamente, sin invocaciones de seguidores, sin argumentos de autoridad. Cójase un terreno de seguro estético, la música, y evalúese a un músico de seguro innovador, Schoenberg, pues bien, aunque toda una serie de corrientes musicales le deben (literalmente)...

Nubes y relojes

El conductor al que el policía apostado en la esquina paró, recibió una advertencia Ecétera, etcétera. Salta a la vista que la mera observancia de la sintáxis no garantiza una fácil compensión. Pero si somos capaces de descifrar oraciones como esa es porque sabemos cómo funcionan las reglas sintácticas, que no solo nos indican cómo hacer oraciones simples, sino que nos permiten construir oraciones complejas que no sean simples ristras de aquéllas. Podríamos decir: El policía estaba apostado en la esquina. Paró al conductor. El conductor recibió una advertencia. Pero casi todos los idiomas poseen una sintáxis que permite una estructura más densa y jerárquica sin introducir ambiguedad. ¿La música también es así? Desde luego lo parece. Para empezar, de la misma manera que el lenguaje produce oraciones relacionadas, algunos de cuyos elementos pueden modificarse de forma legítima -es posible, por ejemplo, sustituir un nombre o un verbo por otros-, las notas y los acordes también pueden inte...

Clocks and clouds

Ciertamente, la votación entre astrónomos para terminar de excluir o no a Plutón como parte de la población planetaria del sistema solar, puede dar pie a muchos comentarios pretendidamente anticientificistas, en puridad, aburridamente solipsistas. No obstante, me parece estimulante la pregunta que indagase irónicamente sobre cuántos planetas hubiera tenido verdaderamente el sistema solar...si no hubiéramos aparecido nosotros en escena. El constructivismo, si se entiende bien, se debe a la desatención de los cantos de sirena como los de, a un lado, el solipsismo -afirmando que todos los conceptos (como planeta) surgen de nuestra mente sin acotación alguna-, y los del otro, el realismo ingenuo -postulador de la existencia de conceptos (como planeta) incoados en monopolio por el entorno exterior-. Parece ilustrar este falso dilema, tal vez resulte refulgente, la dicotomía planteada por Popper entre las nubes y los relojes como objetos de estudio, se quiere decir, entre sistemas indetermin...

Una breve perspectiva estética de la filosofía

En este texto sobre causalidad se inició un estimulante desvío sobre la estecidad de la filosofía pues, a mi ver, se citaba inmerecidamente a Nieszche para arremeter contra la causalidad. Si me irritó la mención de Nietszche es porque su filosofía pop es la única que llega a los oídos de la burocratizada gente cientificista y creen consecuentemnte que rechazado al filósofo del martillo, rechazado toda crítica a la ciencia. Fíjate cómo en el siglo XX se llega a tratar de derribar el cientificismo (que no es más que un platonismo aseado, vamos, sin entrañas metafísicas, se quiere transmitir, a la pregunta de qué naturaleza ontológica tienen las leyes naturales no se da respuesta, y así otros tantos nudos olvidados) mediante tres magníficos -y bautizados como- giros, viniendo en primer lugar, el giro hermeneútico (primer Heidegger culminado en Gadamer), a continuación el lingüístico (segundo Wittgenstein y que tendría un plug-in en Maturana Y Varela), con posterioridad el científico ...

Mesoestructuras (1/2)

Percibimos una curiosa ilusión acústica cada vez que se alternan rápidamente dos saltos tonales cortos. El efecto se asemeja a las luces de los árboles de navidad encendiéndose y apagándose rápidamente pues allí nos parece que dichas luces se mueven de un lado al otro. De este modo es como percibimos las cuatro notas ejecutadas por una flauta en el final de la sección que prologuándola antecede la " Danza infernal " ( Aquí aprox. en el min. 32) del ballet El pájaro de Fuego . Imagino ahora una obra en donde la música no avance melódicamente como riachuelos sonoros, en donde la masa sonora no muera en la tónica y la tensión dramática no se sostenga por la rapidez con que los acontecimientos sonoros aparecen ampliando ralentizadamente la escucha, antes bien, la música podría imaginarse pétrea como una serie de entidades cromáticas que producen la sensación de palpitar allí donde la partitura señalaba sin más un avance en la secuenciación de notas. Alguien podría objetar, empe...

Lecturas transversales de Confesiones de un joven novelista, de Umberto Eco (6/7)

La devastadora experiencia de que, en contra de nuestros deseos, Hamlet, Robert Jordan y el príncipe Andréi mueran -de que las cosas pasen de una determianada manera y para siempre, sin que importen nuestros deseos y esperanzas en el transcurso de la lectura- nos produce escalofríos, como si sintiéramos el tacto del dedo del Destino. Nos damos cuenta de que no podemos saber si Ahab capturará a la ballena blanca. La verdadera lección de Moby Dick es que la ballena va a donde ella quiere ir. La naturaleza irresistible de las grandes tragedias deriva del hecho de que sus héroes, en lugar de escapar de un destino atroz, saltan el abismo -que han cavado con sus propias manos- porque no tienen ni idea de qué les espera; y nosotros, que vemos con claridad dónde se están metiendo ciegamente, no podemos pararles. Tenemos acceso cognitivo al mundo de Edipo, y lo sabemos todo sobre él y Yocasta, pero ellos, aun viviendo en un mundo que depende parasitariamente del nuestro, no saben nada sobre no...

Lecturas transversales de Confesiones de un joven novelista, de Umberto Eco (1/7)

Las restricciones son fundamentales en cualquier contenido artístico. Un pintor que decide usar óleos y no témpera, un lienzo y no un muro; un compositor que opta por una clave determinada, un poeta que elige usar pareados, o endecasílabos en lugar de alejandrinos: todo eso conforma un sistema de restricciones. También ocurre con los artistas de vanguardia, que parecen eludir restricciones; ellos simplemente fijan otras, que pasan inadvertidas. Página 32 del libro Confesiones de un joven novelista , de Umberto Eco Entendámonos sobre esta palabra, fantasía. No tomamos el término en su acepción de una forma musical determinada, sino en el sentido que supone un abandono a los caprichos de la imaginación. Lo cual supone, además, que la voluntad del autor está voluntariamente paralizada. Porque la imaginación no solamente es la madre del capricho, sino también la sirvienta y la proveedora de la voluntad creadora. La función del creador es pasar por el tamiz los elementos que recibe, porque ...

Algunos comentarios sobre música popular

Ahora, cuando compongo para el piano (porque cuando escribo para otros instrumentos mi método es totalmente diferente), más que improvisar lo que hago es partir de cierta idea, de cualquier imagen y de las resonancias acústicas que inevitablemente la modifican. Coloco los diez dedos sobre el teclado e imagino la música. Mis dedos reproducen la imagen mental a medida que me apoyo en las teclas, pero es una reproducción inexacta: hay una retroacción entre la concepción musical y la ejecución táctil y motriz, una suerte de bucle por el que la música empieza a existir, a partir de las modificaciones que el medio va imponiéndole al pensamiento. Si esto es improvisación, no lo sé. Quizá tenga en común con los músicos de jazz ese placer por sentir la resistencia de las teclas a la yema de los dedos, esa especie de contacto sensual con el instrumento y esa escucha de lo que el instrumento tiene para decir (...) [El Jazz es] Una púber demasiado bella [En referencia a la afirmación de Boulez de ...

Neoanimismo

El teórico musical Freud Maus sostiene que la tendencia a "animar" y personificar la experiencia es un rasgo inevitable de la mente humana: interpretamos los acontecimientos atribuyéndolos a agentes imaginarios que albergan intenciones concretas. Ese impulso lo demostraron en la década de 1940 los psicólogos Fritz Heider y Mary-Ann Simmel con una película de animación en la que figuras abstractas -círculos y triángulos- de diversos colores se movían por la pantalla interactuando de manera compleja. Cuando los psicólogos pidieron a los sujetos del experimento que describiesen lo que veían, muchos relataron intrincadas historias con diversas personalidades: dos figuras estaban enamoradas, otra trataba de secuestrar a una de ellas, etcétera. Y no sólo veían connotaciones narrativas en esos movimientos, sino también emociones. Según Fred Lerdahl, lo mismo ocurre, con la música: las aparentes relaciones y repulsiones entre notas, las melodías y ritmos también pueden contemplarse e...

El instinto musical, de Philip Ball (Coda)

A continuación cito enteramente la coda con la que se cierra el libro El instinto musical , de Philip Ball: Espero que nadie haya leído este libro sin escuchar algo de música sobre la marcha. Yo, desde luego, no podría haberlo escrito sin haber hecho otro tanto, y no solo por necesidades documentales. Una de las observaciones más acertadas que he oído sobre la cognición musical la formuló John Sloboda en su libro Exploring the Musical Mind (Explorando la mente musical): "Todo científico que se dedique a estudiar la música tiene el deber de mantener vivo su amor por ella". Cuando uno se las ve y se las desea para leer según qué tratados de musicología o neurología, no puede por menos que preguntarse si el precepto de Sloboda no se pasará por alto de vez en cuando. El problema de la música -y su bendición- es que, como ocurre con los buenos trucos de magia, el hecho de conocer sus mecanismos no impide que la experiencia en sí resulte asombrosa. No podemos evitar la sospecha de...

El ruido eterno, de Alex Ross (Epílogo)

A continuación, cito enteramente el epílogo del libro El ruido eterno , de Alex Ross: Con el tiempo, los extremos se convierten en contrarios. Los acordes escandolosos de Schoenberg, tótems del artista vienés sublevado contra la sociedad burguesa, se filtran en películas policíacas de Hollywood y en el jazz de la posguerra. El supercompacto material dodecafónico de las Variaciones para piano de Webern muta en una generación o dos en Second Dream of the High-Tension Line Stepdown Transformer de La Monte Young. La notación indeterminada de Morton Feldman conduce por un camino tortuoso a A Day in the Life de los Beatles. Los modelos procesuales de Steve Reich se infiltran en discos que se encaraman a lo más alto de las listas de bandas como Talking Heads y U2. No hay manera de escapar a la interconexión de la experiencia musical, a pesar de que los compositores intenten atrincherarse frente al mundo exterior o controlar la recepcion de una obra. La historia de la música se concibe con d...

Cartas a un joven novelista I

Recientemente leí el libro de Vargas Llosa, Cartas a un joven novelista, empeñado en registrar una correspondencia epistolar dirigida a un imaginario joven novelista deseoso de conocer los entresijos del proceso productivo de una novela cualquiera. En el libro se da cuenta, básicamente, de qué parametros puedan variar entre una novela y otra. También una hipótesis sobre cómo y por qué se da la vocación literaria. Con lo segundo seré breve: Vargas Llosa conjetura que todos, ya desde chiquitos, imaginamos vivencias historias situaciones con las que dar la vuelta revés revancha a nuestras frustraciones decepciones. A continuación, muy arriesgadamente, Vargas Llosa referirá cómo el novelista destacará sin más sobre el resto a razón de perpetuar este escapismo virtual y en el fondo, nos advertirá el escritor peruano, detrás de cada ficción novelesca, se esconderá un autor deseoso de reequilibrar su particular karma. ( Cierta vez esbocé una teoría similar solo que más atento al concepto de ...

Bienvenidos a Zombieland

¿Es necesario que hablemos de zombis ? En apariencia, sí. Existe la fuerte y ubicua intuición de que los modelos computacionales o mecanicistas de la conciencia, del tipo de los que nos interesan a los naturalistas, por fuerza dejan algo importante sin explicar -¡algo muy importante! ¿Y qué es eso que dejan por fuera? De acuerdo con los críticos, es difícil precisarlo: qualia, sentimientos, emociones, el "qué se siente ser como" de la conciencia (Nagel, (...)) o su subjetividad ontológica (Searle, (...)). Cada uno de esos intentos por definir ese residuo fantasma se ha topado con serias objeciones que condujeron a descartarlo a quienes, sin embargo, se aferran a la intuición original, de modo que ha habido un proceso gradual de destilación en virtud del cual los reaccionarios, con todas sus discrepancias, han quedado unidos por la convicción de que hay una diferencia real entre una persona conscienste y un zombi . Esa intuición, a la que denominamos la corazonada zombi , los...