El expediente del problema duro: por qué negarlo cuesta un paradigma
Siglos de siglos y solo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí. -- Jorge Luis Borges, "El jardín de senderos que se bifurcan" (1941), en Ficciones Resumen El artículo examina las dos disoluciones canónicas del problema duro de la consciencia —la hipótesis de las capacidades (Lewis-Nemirow) y la réplica del viejo hecho bajo modo nuevo (la estrategia del concepto fenoménico)— y sostiene que ninguna de las dos disuelve la pregunta que se proponía cerrar, porque ambas la niegan desde dentro del paradigma objetualista que la fabrica. La tesis es deliberadamente estrecha: toda negación del problema duro que no renuncie previamente a la osamenta sujeto–objeto es incoherente, pues necesita decir qué es la consciencia —una habilidad, un procesamiento, un modo de presentación— y en esa exigencia presupone exactamente lo que pretende ahorrar. El argumento se desarrolla en cuatro movimientos...