Escuchar con los ojos: el problema "duro" (hard) de la conciencia
Acto I — El truco del matemático Hay un chiste que los físicos cuentan de los matemáticos, o que los matemáticos cuentan de sí mismos, que es casi siempre la misma historia con dos actores. Un físico y un matemático asisten a una conferencia sobre teoría de supercuerdas en un espacio-tiempo de once dimensiones. Al terminar, el físico sale agotado, con dolor de cabeza, frotándose las sienes, y mira con envidia a su colega, fresco y sonriente como si acabara de pasear. —¿Cómo lo haces? —pregunta—. Yo, cuando el ponente llega a la cuarta o quinta dimensión, me pierdo por completo; soy incapaz de visualizar nada. ¿Cuál es tu secreto? El matemático se encoge de hombros: —Ah, es muy fácil. Primero me imagino el problema en un espacio de N dimensiones... y luego simplemente hago que N sea igual a once. El chiste funciona porque describe, con la precisión de un aparato de laboratorio, la operación central de toda la ciencia moderna. El físico sufre de un mal r...